martes, 14 de febrero de 2017

PENSAMIENTOS DE UNA GEISHA KURUWA/5.

Vald‘Es, 1925:

"Puede que esté borracho, señorita, pero por la mañana estaré sobrio y tú seguirás siendo fea". (Whinston Churchill) 


Cuando eres una fanfarrona prepotente pueden pasarte dos cosas. Una, que en un día como este puedas recibir flores y bombones para poner seis kilos y provocar alergia a medio vecindario y aún así estar más sola que la una en el conjunto de horas.
O dos, que el puñetero Valentín se haga el Valentón y te la meta de penalti como te mereces.

Pues eso, vísteme entonces y hazme bonita a tu gusto(.) Y el capullo de San Valentín se lo tomó en serio y me pilló la palabra haciéndome un precioso traje de esclava.

Un mes después del peor día de mi vida vivido, me enfrento al reto de superar "la noche" y ahí está el Amo. Yo no tengo del todo claro si es que él lo hace a posta, le sale de pelotazo porque es un cabrón con mucha suerte o si la que posee la suerte soy yo por tenerle en mi vida. El caso es que está para mi, pese a que la esclava soy yo.

Pasar de ser una mujer dominante, sin reglas establecidas para regirme, más que las propias y de pronto sentirme arrastrada, asida del cabello escaleras abajo a la corte donde ser encerrada en mi jaula... Pero que ye esto? Que alguien me despierte que estoy en una pesadilla.
Y de pronto descubro que hace mucho que no sueño, ni duermo, algo falla aquí.

La guinda al pastel la va a poner el Amo cuando expresa que me ha comprado. Mi resorte dominante salta en seco, este hombre de las montañas ha bajado al pueblo por la feria del ganado y a comprando la gocha más cara.

Le escucho con el corazón en un puño, mis defensas a medias astas, alerta y expectativa, pero dentro de mi jaula. Me he quedado ahí, no deseo que nadie me pregunte aún la razón, estoy porque quiero(.) Aunque el arrastre hasta dentro ha sido brutal.

Escucho atenta lo que dice, analizo cada frase. Algunas me llevan a limites de mi naturaleza que me hacen sentir el vértigo de asomar demasiado y arriesgar el terreno que pisan mis pies del borde del precipicio. Pero me siento segura, si resbalo, la correa me mantendrá sujeta a la mano del Amo.

Él tiene razón en lo que dice, estaba en el mercado pidiendo a gritos que me comprasen, con un precio tasado por mi misma tan alto, que pocos iban a poder de verdad detenerse a calcular el valor de dicho pago. El hombre de las montañas llega enfundando en su abrigo de piel curtida, no regatea, ofrece lo que tiene y ahí va...
Con la gocha pa´sus tierras altas tirando de ella, dos pasos por detrás la Domina convertida en esclava.
La gente al paso se quedan mirando, intentando comprender la escena que ven sus ojos. Planteándose como ocurren estas cosas.

¿Cómo?
Yo no lo sé, solo sé lo que siento. Lo que vivo. Aquello que experimento y se hace experiencia real en mi vida contando como añadido a la sabiduría mundana.
El Amo consigue llevar a su esclava a un estado al que ésta aún no sabe poner nombre. Sentirme suya no solo sexualmente hace que sucumba para bien, del miedo y la desconfianza a un verde esperanza. Y entre susurros, ordenes, azotes y limites que ceden ... Me quedo dormida.
Dormida...

¿Pueden los muertos dormir? Yo creo que sí y resucitar si sueñan el sueño perfecto que les devuelve a la vida.

La esclava despierta cuatro horas más tarde. Ha perdido los calcetines, las gafas de cerca y tiene el móvil dentro del sujetador. Está nueva, el descanso ha sido reparador. Mira el móvil, el Amo ha estado allí, escribiendo, estuvo con ella hasta que se durmió, él, el Amo, se quedó hasta el último momento.

Ahora la esclava ve como duerme y se queda en silencio a sus pies observándolo. Leyendo las últimas frases de éste. Sintiéndose la propiedad más cara del planeta, solo semejante a la rosa del Principito y entonces la esclava sonríe, le deja al Amo una nota que cuenta quien es el Dueño de sus calcetines y vuelve a la jaula, eso sí, cierra la puerta... La corte es el reino ideal para la gocha madre.



Por cierto Amo, usted es contraproducente para la salud de la esclava, le provoca taquicardias emocional.

6 comentarios:

  1. Lo difícil que se lo pone uno mismo para entrar en la jaula y lo fácil que es cuando se escucha y siente con el alma y puede marcharse y dejar abierta la puerta y sabe, está seguro que al regresar, encontrará a su esclava allí, esperando por él, porque no hay mayor libertad que esa, ni mayor placer que verle satisfecho.
    siempre pensé que las taquicardias eran profundos suspiros del alma.

    Un abrazo, megan y felicidades a ambos

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    1. Gracias Ame.
      Hay momentos en que los abrazos son elixir sanador para heridas no visibles.
      Beso.

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  2. Este es un caso donde una imagen vale mas que mil palabras..

    http://3.bp.blogspot.com/-ZhqQA8nd1ys/U0GYfQjQqSI/AAAAAAAAB-s/JG8LJS1tS-o/s1600/escanear0008+-+C%25C3%25B2pia.jpg

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    Respuestas
    1. Sí Amo...
      Cabezón por dobles...

      Más, por favor...

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  3. La importancia del mar está en el reflejo del cielo, pero son unos ojos en los que podemos hundir nuestros deseos.

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  4. El Icaro que vive en mi, ya sea volando cerca del sol o sumergido en las oscuras aguas sin alas, vive. Se adapta a danzar en la linea que separa los azules o como diria la gran Rosalia de Castro: No son nube ni flor los que enamoran; eres tú, corazón, triste o dichoso, ya del dolor y del placer el árbitro, quien seca el mar y hace habitar el polo.

    Gracias por pasarte por el blog del Amo a visitarme, eres de esos amigos de la red que valoro.

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